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Resumen de Tesis

BOSTON UNIVERSITY – COLEGIO DE BELLAS ARTES

EDUCACIÓN CONTÍNUA DEL MINISTERIO MUSICAL DE LA UNIÓN DEL ATLÁNTICO DE LA IGLESIA ADVENTISTA DEL SÉPTIMO DÍA

Tesis Doctoral

Por

RAFAEL RODRÍGUEZ CHALAS

B. A., Interamerican University, 1982
M. M., University of Massachusetts-Lowell, 2001

Preparada como requisito parcial para recibir el título de

Doctor en Artes Musicales

2012

 

Resumen

           La enseñanza y el aprendizaje de la música no están relegados a la jurisdicción exclusiva de una clase o limitados a una etapa específica del desarrollo y maduración de los individuos. La educación musical se practica en muchas comunidades, en contextos formales e informales, mediante la aplicación de diversos métodos, y dentro de instituciones seculares o religiosas. Los ministros de música practican la educación musical dentro de un contexto religioso, y por lo general funcionan como maestros, artistas y líderes espirituales. Como tal, ellos necesitan tener conocimientos en las áreas de música, educación, adoración, liderazgo, administración, y  teología. Los estudios de investigación en el campo de la música religiosa pueden ayudarnos en una comprensión general de cómo funciona la educación musical en dichos lugares.
           La Iglesia Adventista del Séptimo Día es una denominación cristiana, que fue organizada en los Estados Unidos de América, en 1863. Actualmente, su membresía mundial supera los 15.5 millones. En sus orígenes, la Iglesia Adventista recibió instrucción sobre música sacra y adoración a través de la pluma de Elena G. de White, uno de sus fundadores. Con los años, la Iglesia Adventista ha definido y apoyado una filosofía de la música y sus usos, sin embargo, el ministerio musical  adventista en Norteamérica no ha sido organizado desde los niveles superiores de la administración hasta la iglesia local, lo que limita su capacidad para proporcionar oportunidades educativas a los ministros de música.
           Pocas investigaciones se han realizado para estudiar el ministerio musical  adventista. Por ejemplo, Ederesinghe (1987) creó un programa de talleres dirigido a los líderes de canto congregacional para ser usado en las iglesias adventistas locales. Además, Lehtinen (1992) propuso un modelo de organización para coordinar el ministerio musical de la Iglesia Adventista en América del Norte y Europa. El contenido de estos dos estudios es de interés vital para el desarrollo de la presente investigación. Sin embargo, ninguno de estos estudios trató de reunir datos cuantitativos directamente de los ministros musicales adventistas como base para recomendar oportunidades de desarrollo profesional.
           Esta investigación exploró el desarrollo profesional del ministerio musical dentro de las iglesias adventistas de la Unión del Atlántico. Este estudio evaluó las prácticas de la música de adoración en las iglesias locales, su apoyo al ministerio musical, los perfiles profesionales de los ministros de música, la auto-evaluación de sus puestos de trabajo, y su opinión sobre una variedad de temas sobre música y adoración. El núcleo de este estudio consistió en un cuestionario sobre los métodos y tópicos que los ministros musicales consideran más importantes para su desarrollo profesional.
           Para este estudio, un total de 552 iglesias adventistas fueron objeto de investigación dentro de los estados de Connecticut, Maine, Massachusetts, Nueva Hampshire, Nueva York, Rhode Island, Vermont y el territorio de las Islas Bermudas. Este es el territorio donde la Unión del Atlántico tiene jurisdicción. El estudio sólo incluyó a las iglesias que tienen carácter oficial y fueron excluidos pequeños grupos no oficiales. Dentro de estas iglesias, el investigador identificó un total de 138 ministros de música mediante una búsqueda en las páginas web de las iglesias y el uso de contactos personales dentro de la organización adventista.
           El instrumento de recolección de datos fue un cuestionario que consta de 79 preguntas, que incluyó escalas tipo Likert, de selección múltiple y preguntas de respuesta abierta. El cuestionario fue adaptado y ampliado a partir de una encuesta de 63 ítems por Dawson (2008) y, posteriormente, la prueba de validez de apariencia y contenido fue examinada por un panel de tres expertos en educación y música de la Iglesia Adventista del Séptimo Día. Es decir, la validez del contenido se determinó preguntando a cada miembro del panel acerca del grado en que cada elemento de la encuesta mide con precisión los objetivos declarados del estudio. Los miembros del panel estuvieron de acuerdo en un 95% acerca de que cada elemento de la encuesta era adecuado para evaluar los sujetos utilizados, con respecto a los objetivos del estudio. Por último, la confiabilidad se estableció con un coeficiente de .89 (prueba alfa de Cronbach) tras la administración de la encuesta a los sujetos. La encuesta fue entregada en copia de papel y en formato electrónico a través del Internet.
           El investigador preparó las bases de datos que contienen los correos electrónicos de los ministros musicales, las direcciones postales y los números telefónicos de las iglesias locales. Dos sitios en la web fueron enviados a quienes respondían a la encuesta en línea. Fueron www.musicamen.com y www.musicamen.org. El cuestionario y otros materiales estuvieron disponibles en inglés y español. Para estos materiales, dos profesores experimentados, certificados en la enseñanza de español fueron consultados para revisar la exactitud de las traducciones. La encuesta en línea fue organizada y administrada utilizando los servicios de Surveygizmo.com que también cuenta con capacidad avanzada de recogida, clasificación y análisis de datos. Sin embargo, el análisis de datos se realizó utilizando el software SPSS ® 18.0 GradPack Estadísticas (2010) de SPSS ™.
           Toda la campaña de envío de la encuesta y recopilación de datos se realizó entre el 30 de Octubre y el 31 de Diciembre del 2010. La campaña de envío consistió en pre-avisos por medio de llamadas telefónicas, correos electrónicos y mensajes a los ministros musicales y las iglesias locales anunciando la encuesta. Además, mensajes de seguimiento fueron enviados a los potenciales sujetos que no respondieron a la invitación inicial. Un total de 95 participantes completaron el cuestionario en línea o por correo. Finalmente, los resultados de la encuesta en línea y las copias impresas se fusionaron y analizaron mediante el uso de software estadístico.
           Sobre la base de las pruebas aportadas al analizar los datos de la encuesta, el investigador puede resumir las siguientes conclusiones sobre el ministerio musical adventista en la Unión del Atlántico.
           1) Los encuestados informaron sobre su formación académica. Casi la mitad reportan títulos universitarios y una cuarta parte de los encuestados poseen grados de maestría. Sin embargo, en relación con la educación musical, dos tercios de los ministros musicales son autodidactas y/o recibieron clases privadas de música. Bajo estas circunstancias, la mayoría de los ministros musicales están de acuerdo en que necesitan un mayor desarrollo de sus habilidades en ejecución musical. Además, la mayoría de los ministros musicales informan que nunca asistieron a talleres de música y clínicas patrocinadas por la Iglesia Adventista. Asimismo, sólo unos pocos de los encuestados están afiliados a una organización profesional. La mitad de los ministros de música entre los 18-31 años de edad tienen un conocimiento débil en la búsqueda de literatura y recursos para música y adoración. Mientras que casi tres cuartas partes de los ministros de música presentan un alto nivel de habilidad para el canto, más de la mitad de los ministros de entre los 32-45 años de edad posee un bajo nivel de habilidad en ejecución instrumental. Tres cuartas partes de los ministros de música informan que dedican tiempo para practicar y planificar futuros servicios. En general, los ministros de música necesitan más oportunidades de desarrollo profesional para complementar sus conocimientos y habilidades en varias áreas de música y adoración en las cuales no se especializaron.
           2) Las iglesias donde ofician los ministros de música tienen un tamaño medio de más de 128 miembros. Más de la mitad de las iglesias reportadas son de habla inglesa y una tercera parte habla español. Menos de una quinta parte de todas las iglesias han informado que emplean un ministro de música con salario, mientras que casi la mitad de todas las iglesias pertenecen a la Asociación de Nueva Inglaterra. En cuanto a la música de adoración en las iglesias, el grupo musical más utilizado es el equipo de alabanza [praise team] y más de la mitad de las iglesias son menos propensas a usar el Himnario de Iglesia. En su lugar, más de la mitad de las iglesias tienden a proyectar los textos para mejorar el canto congregacional. Las pistas de música se utilizan para acompañar a solistas y coros en más de la mitad de las iglesias, mientras que el piano es el instrumento musical más utilizado. En general, la mayoría de las iglesias tiene una membresía pequeña o mediana, y tal vez debido a limitaciones financieras, no pueden contratar a un ministro pagado a tiempo completo. Por lo tanto, en la mayoría de los casos, el ministerio de música es oficiado por personal voluntario a tiempo parcial.
           3) Los ministros de música están a cargo de la enseñanza, dirección, ejecución, supervisión y entrenamiento de una variedad de elementos de música y adoración, tales como la música especial, el equipo de alabanza [praise team], y la ejecución del piano. Sin embargo, la mayoría de los ministros de música no se dedican a actividades de educación musical, tales como la enseñanza de clases de música instrumental y general. Una posible explicación es que muchos ministros de música están demasiado ocupados y/o carecen de la motivación o los conocimientos y habilidades para ofrecer actividades de educación musical de este tipo en sus iglesias. Sin embargo, no hay evidencia estadística para afirmar que esta inferencia sea cierta.
           4) En cuanto a la percepción de los ministros de música y sus creencias acerca de la idoneidad, eficacia, pertinencia, y el apoyo al ministerio musical, más de la mitad de los encuestados creen que sus iglesias poseen  servicios de adoración y música fuertes, si se comparan con otras iglesias adventistas. Sin embargo, casi la mitad de los ministros de música consideran que sus iglesias poseen servicios de adoración y música fuertes, en comparación con las iglesias no adventistas. Por otra parte, dos tercios de los encuestados entre 18-31 años de edad, consideran el culto de sus iglesias y los servicios de música como débiles, en comparación con otras iglesias no adventistas. En cuanto a apoyar el ministerio de música, tres cuartas partes de los encuestados están de acuerdo en que las asociaciones locales deben tener un departamento de música y adoración para apoyar el desarrollo profesional del ministerio musical.
           La mayoría de los encuestados considera que el liderazgo pastoral apoya su desarrollo profesional participando en actividades de música y adoración. Sin embargo, ese apoyo no necesariamente se traduce proveyendo un presupuesto monetario adecuado para esas actividades, según lo informado por tres cuartas partes de los ministros de música. Del mismo modo, más de la mitad de los encuestados no cree que tienen recursos suficientes para hacer bien su trabajo. Tres cuartas partes de los ministros de música consideran que las conferencias locales deben tener un departamento de música y adoración para apoyar el desarrollo profesional del ministerio musical y que los ministros de música deben organizarse para promover el desarrollo profesional de sus habilidades. Una gran mayoría de los ministros de música concuerda en que las universidades adventistas deben ofrecer títulos en música de iglesia y adoración.
           A los ministros de música se les preguntó sobre los conocimientos y habilidades que un ministro de música debe poseer. Casi todos los encuestados coinciden en que un ministro de música en la Iglesia Adventista debe ser capaz de seleccionar la música apropiada para diferentes estilos de adoración, ambiente físico, temas y ocasiones. Además, la mayoría coincide en que un ministro de música en una iglesia adventista debe estar familiarizado con el ministerio de música de la iglesia a los propósitos y funciones básicas de la iglesia. Por otra parte, las tres cuartas partes concuerdan en que el ministro de música en la Iglesia Adventista debe ser capaz de evaluar la música de adoración en lo que respecta a su valor musical y su compatibilidad con el texto y ser capaz de discutir con profundidad los criterios utilizados en la selección de la música para el culto. Además, cerca de tres cuartas partes de los encuestados creen que es importante, a) planificar y dirigir actividades para la educación musical de la congregación respecto a la adoración, b) proporcionar un liderazgo efectivo para la organización, administración y desarrollo profesional del personal encargado de la música, y c) discutir las técnicas de canto, postura corporal, respiración, y pronunciación.
           En general, los ministros de música más jóvenes perciben el programa de música y adoración en sus iglesias como débiles, en comparación con las iglesias no adventistas. Sin embargo, se desconoce si esta percepción se debe a que consideran que el estilo de música que se usa en las iglesias es obsoleto, o que los recursos humanos y materiales musicales son insuficientes, o ambas cosas. Sin embargo, la mayoría de los ministros de música concuerdan en que el apoyo de la iglesia a las oportunidades de desarrollo profesional puede mejorar la adecuación, eficacia y pertinencia del ministerio musical.
           5) A los ministros de música se les pidió que clasificaran los mejores diez tópicos para el desarrollo profesional de acuerdo a su importancia para el ministerio musical. Los tres primeros tópicos de clasificación para el desarrollo profesional son: la música apropiada para diferentes estilos de adoración, ambiente físico, temas y ocasiones; técnicas de canto, postura corporal, respiración, y pronunciación; y dónde encontrar  literatura y recursos para la programación de música de adoración. Cuando se le preguntó acerca de su formato preferido para recibir desarrollo profesional, la mitad de los ministros de música prefieren asistir a talleres, seminarios y clínicas.  Además, menos de una quinta parte de los encuestados favorecen el correo tradicional o a través de Internet (en línea), y algunos prefieren asistir a clases en la universidad o el conservatorio de música. Sin embargo, los encuestados entre 18-31 años de edad no escogen el correo tradicional e internet (en línea) como una opción. Además, el grupo de entre 0-12 años de experiencia tiene la menor preferencia por Internet (en línea). Estos dos grupos se supone que constituyen la mayor parte de los ministros de música más jóvenes. La baja preferencia para el formato de internet entre estos grupos podría reflejar su desconocimiento sobre la capacidad del internet para ofrecer desarrollo profesional en tópicos de música. Como era de esperar, las clases en universidad o conservatorio no son una opción para los grupos de edad entre 46-59 y 60-75 años de edad, que no encuentran atractivo regresar al salón de clase. Por otra parte, más de la mitad de los encuestados con 13-25 años de experiencia prefieren talleres, seminarios y clínicas.
           En general, los ministros de música prefieren talleres, seminarios y clínicas para recibir desarrollo profesional en porcentaje muy superior al de internet (en línea), el correo tradicional, y clases en la universidad o el conservatorio de música.
           6) A los ministros de música se les preguntó sobre los obstáculos que tienen para recibir formación profesional. Los cinco principales obstáculos para recibir formación profesional son los siguientes: 1) “los compromisos de tiempo,” 2) “Las limitaciones financieras,” 3) “la iglesia local no proporciona fondos para el desarrollo profesional musical,” 4) “Yo no sé acerca de oportunidades para recibir instrucción en música y adoración, ” y dos categorías quedaron empatadas en el quinto lugar: “Ubicación, vecindad, y disponibilidad,” y “La iglesia no ofrece oportunidades de desarrollo profesional. “
           Cuando estos resultados se analizaron en base a la edad y la experiencia, el siguiente cuadro emerge: “Las limitaciones financieras,” se informó por dos terceras partes de los ministros de música en el grupo de edad 32-45. La mitad de la misma edad informó, “no hay fondos disponibles en la iglesia local ” como un obstáculo. Lo más probable, los encuestados de este grupo sienten que no pueden pagar el costo del desarrollo profesional por sí mismos, sumándolo a sus responsabilidades domésticas. Sin embargo, “los compromisos de tiempo” es el mayor obstáculo para tres cuartas partes de los encuestados en el grupo de edad 46-59. Obviamente, el tiempo es sólo un obstáculo para una cuarta parte de los encuestados en el grupo de edad 60-75.
           Cuando se trata de experiencia, “compromisos de tiempo” es el principal obstáculo para que más de la mitad de los encuestados con 0-12 años de experiencia. El tiempo es también un problema para las tres cuartas partes de los ministros de música con 26-38 años de experiencia. Por otra parte, “las limitaciones financieras,” es el principal obstáculo por dos tercios de los encuestados con 13-25 años de experiencia. Además, la tercera parte de los encuestados con 39-50 años de experiencia solo reporto un obstáculo: “No hay fondos disponibles en la iglesia local. ” En general, “los compromisos de tiempo” y “limitaciones financieras” están muy cerca de ser los principales obstáculos para el desarrollo profesional de más de la mitad de los encuestados. Por lo general, se podría suponer que los encuestados más viejos y experimentados tienden a reportar “limitaciones financieras” como mayor obstáculo que “los compromisos de tiempo.” Del mismo modo, los encuestados más jóvenes podrían haber informado más “los compromisos de tiempo” como obstáculos que “las limitaciones financieras.” Sin embargo, este es no es el caso para las tres cuartas partes de los encuestados, con 26-38 años de experiencia, que reportan “los compromisos de tiempo” como un obstáculo. Del mismo modo, las tres cuartas partes de los adultos mayores en el grupo de edad 46-59, ven “los compromisos de tiempo” como el mayor obstáculo para recibir desarrollo profesional.
           En conclusión, el análisis de los datos no revela un patrón particular de correlación entre las edades, los años de experiencia y los obstáculos para recibir formación profesional que fueron reportados.  En general, los hallazgos de este estudio sugieren que el ministerio musical en la Unión del Atlántico se compone de muchas personas con algún logro académico formal, pero que pueden necesitar desarrollo profesional en las áreas de música y adoración que podrían no ser su concentración o especialidad.  El informe de asistencia a actividades de desarrollo profesional patrocinadas por la organización adventista es bastante limitado también. Este estudio encontró evidencia de que hay personal capaz de ofrecer desarrollo profesional a los ministros de música en el territorio de la Unión del Atlántico. Con el fin de proporcionar dicha capacitación, esfuerzos importantes en la planificación, el liderazgo y la coordinación son necesarios.
           Por otra parte, los ministros de música no están organizados en algún tipo de unión profesional, asociación u organización, ni cuentan con el apoyo de alguna oficina en los niveles superiores de la organización adventista.  Los ministros de música parecen estar aislados, con falta de intercomunicación. Por lo tanto, las siguientes recomendaciones pueden no ser exhaustivas, pero son fundamentales para el eventual desarrollo profesional del ministerio musical en la Unión del Atlántico.

                                        Recomendaciones
           Como hemos visto en este estudio, la Iglesia Adventista parece valorar la música de adoración, y ha desarrollado una filosofía integral de la música. Sin embargo, aparte de lo anterior, la iglesia como un todo no ha sido capaz de proporcionar mucho apoyo al ministerio musical—incluyendo su desarrollo profesional—lo cual facilita la implementación de las pólizas musicales de la iglesia. Para satisfacer esta necesidad, en 1975 la Conferencia General de la Iglesia Adventista recomendó a las asociaciones locales iniciar su propio programa piloto de ministerio musical. Por otra parte, este estudio encontró que casi dos terceras partes de los ministros de música en la Unión del Atlántico han reconocido su necesidad de desarrollo profesional y nunca habían asistido a ninguna clínica, taller, o seminario de música patrocinados por la iglesia. Por lo tanto, este estudio recomienda proveer más oportunidades de desarrollo profesional patrocinadas por la iglesia y organizaciones e instituciones de apoyo.
           También se recomienda aumentar la oferta de talleres y clínicas dirigidos a los ministros de música a nivel de iglesia adventista local. En este estudio se documentó la existencia de personal cualificado en el territorio de la Unión del Atlántico que podría aumentar la oferta de desarrollo profesional. Esas oportunidades están siendo ofrecidas en cierta medida por las iglesias adventistas más grandes, algunas asociaciones locales, el Colegio Unión del Atlántico [AUC], así como por otras organizaciones de apoyo a la iglesia. Bajo la coordinación de un departamento piloto de  adoración y música, las asociaciones locales se asegurarán de que las oportunidades de desarrollo profesional se ofrezcan a los ministros de música en todas las iglesias locales.
           Por otra parte, este estudio encontró que tres cuartas partes de todos los ministros de música creen que las asociaciones locales deben tener un departamento de música y adoración. En consecuencia, se recomienda el establecimiento de un departamento de adoración y música en cada una de las seis asociaciones locales de la Unión del Atlántico para apoyar y coordinar el ministerio musical. Además, se recomienda crear un departamento similar a nivel de la Unión del Atlántico, que coordinará y complementará los esfuerzos de los departamentos en las conferencias locales. Como hemos visto en este estudio, la Asociación del Sur de Nueva Inglaterra (SNEC) ya ha comenzado su propio departamento de música piloto. Estos departamentos no necesariamente exigirán financiamiento adicional con cargo al presupuesto de las asociaciones. Si es necesario, debido a limitaciones financieras, los departamentos de adoración y música puede seguir el modelo de la SNEC, a partir de proyectos pilotos con personal voluntario a tiempo parcial.
           Teniendo en cuenta que este estudio encontró que la gran mayoría de los ministros de música considera que el presupuesto para desarrollo profesional de sus iglesias locales es demasiado pequeño, se recomienda proporcionar financiamiento adecuado para costear las actividades de desarrollo profesional del personal a cargo de la música en las iglesias locales. Debido a limitaciones financieras, las iglesias pueden contribuir con tan siquiera uno o dos por ciento de su presupuesto operativo total, los ministros de música podrían complementar este fondo con, por ejemplo, las ofrendas voluntarias y los ingresos procedentes de actividades para recaudar fondos. El punto importante es crear un fondo en la iglesia local que eventualmente pueda crecer y ser utilizado por lo menos una vez al año para el desarrollo profesional del ministerio musical.
           El presente estudio documenta que la inmensa mayoría de los ministros de música se sentía aislada e impotente sobre aspectos importantes, tales como compartir ideas con otros ministros y renovar su motivación para ejercer un ministerio sobresaliente. En consecuencia, se recomienda explorar la posibilidad de ofrecer oportunidades para la intercomunicación entre los ministros de música, tales como los foros de internet y las comunidades en línea. Una vez que algún tipo de organización de los ministros de música se logre, un sistema de boletín de noticias por suscripción podría estimular la colaboración. Estos vehículos de comunicación podrían ser útiles para la promoción de eventos importantes, compartir recursos, y mantener un alto nivel de motivación entre los ministros de música.
           Esta investigación encontró que tres cuartas partes de todos los ministros de música creen que los ministros de música deben organizarse con el propósito de promover el desarrollo profesional. Sin embargo, la creación de tal organización requiere ubicar, identificar y motivar a los ministros de música. Este estudio descubrió que estas tareas son un reto formidable. Por lo tanto, se recomienda intentar alguna forma de organización del ministerio musical después de ejecutar algún tipo de foros de internet y/o comunidades en línea por un período de tiempo. Estas plataformas pueden ser importantes para localizar, identificar y motivar a los miembros potenciales de la organización. Una vez que los ministros de música han sido localizados, identificados y motivados algún tipo de organización puede ser intentada.
           Además, con el fin de promover aún más la comunicación y la integración de los ministros de música, se recomienda crear y ampliar la celebración de retiros anuales o convenciones de ministros de música en las asociaciones locales y la Unión del Atlántico. El programa básico de estos retiros puede consistir en ofrecer diversas oportunidades de desarrollo profesional en música. Las iglesias locales deberían ser capaces de enviar a sus delegados y al menos en parte financiar su asistencia mediante el uso del presupuesto de iglesia para el desarrollo profesional de los ministros de música.
           Los ministros de música indicaron cuales tópicos específicos prefieren para su desarrollo profesional. Sobre la base de sus preferencias, se recomiendan los siguientes tópicos: a) música apropiada para diferentes estilos de adoración, ambiente físico, temas y ocasiones, b) técnicas de canto, postura corporal, respiración, y  pronunciación, y c) dónde encontrar  literatura y recursos para la programación de música de adoración, entre otros tópicos. Como se ha mencionado antes, hay personal local cualificado para ofrecer estas oportunidades de desarrollo profesional en el territorio de la Unión del Atlántico.
           Los resultados de este estudio mostraron que una proporción significativa de los ministros de música más experimentados prefieren recibir desarrollo profesional por medio del internet (en línea). Se puede suponer que incluso un mayor número de ministros de música podría haber preferido el internet si hubiesen sabido acerca de los más recientes avances de la instrucción en línea, tales como videoconferencia y aula virtual. Por otra parte, la conveniencia de recibir contenido educativo de calidad sin salir de casa, estudiar con un horario flexible, y por lo general pagar cuotas más bajas que las universidades tradicionales y los cursos en el conservatorio, hacen que la opción del internet sea muy atractiva. Debido a que la preferencia del internet es muy probable que aumente entre los ministros de música, se recomienda explorar la entrega de cursos en línea y recursos para complementar la oferta de desarrollo profesional a través de talleres tradicionales, clínicas y seminarios. Esta opción puede ser adoptada por las universidades, conservatorios, los departamentos de música pilotos de las asociaciones, y otras organizaciones que apoyan la iglesia.

           Recomendaciones para Investigaciones Posteriores
           El investigador entiende que una parte sustancial de la encuesta se dedicó a recopilar datos que normalmente están presentes en las prácticas musicales y de adoración tradicionales en el hemisferio occidental. Sin embargo, hay un pequeño número de congregaciones adventistas de Africa y Asia en el territorio de la Unión del Atlántico, cuyas prácticas musicales y de adoración podrían requerir un instrumento de recolección de datos más adecuado. Por lo tanto, se necesita investigación adicional para entender cabalmente las prácticas musicales y de adoración características en estas congregaciones, a fin de recomendar oportunidades relevantes de desarrollo profesional.
           Además, este estudio no se enfocó plenamente en investigar las características del culto que se utilizan actualmente en las iglesias locales, es decir, los servicios de adoración que están orientados como tradicionales o contemporáneos. Una investigación adicional en esta área podría ser útil para determinar el enfoque de futuras oportunidades de desarrollo profesional.
           Por otra parte, la inmensa mayoría de los ministros de música cree que los colegios y universidades adventistas deben ofrecer títulos en música religiosa y de adoración. Sin embargo, este estudio no consideró a recomendar esta acción ya que los colegios y universidades mejor podrían optar por ofrecer dichos títulos tras llevar a cabo su propia investigación. Sin duda, una decisión tal se basa en muchos factores complejos, que en su mayoría no se abordan en este estudio. Pero uno de estos factores, la necesidad percibida de desarrollo profesional por los ministros de música, se documentó en este estudio. Sin embargo, sería interesante investigar la opinión de los administradores de colegios y universidades adventistas acerca de ofrecer títulos en música religiosa y de adoración.
           Por último, a pesar de que la necesidad de un departamento de música y adoración a nivel de asociación local para apoyar el ministerio musical ha sido bien documentada en este estudio, una investigación adicional sería necesaria para descubrir los factores que impidieron su creación en el pasado y podrían ser obstáculos en el futuro. En particular, sería interesante investigar la opinión del personal administrativo de las asociaciones adventistas locales. Dichas asociaciones tienen suficiente experiencia en el manejo de ministerios en otras áreas usando personal voluntario a tiempo parcial y su experiencia puede ser útil creando un departamento piloto de música y adoración.

 

Referencias

Ederesinghe, C. (1987). Rationale and suggested program for workshop oncongregational singing for use in local church or district. D. Min. tesis doctoral, Andrews University, United States — Michigan. Descargada en Febrero 17, 2010, de Dissertations & Theses: Texto completo. (Publication No. AAT 8724212).

Lehtinen, R. J. (1992).  An organizational model for a coordinated program of music ministry for the Seventh-day Adventist Church in North America and Europe. Ph. D. dissertation, Andrews University, United States — Michigan. Descargada en Febrero 17, 2010, de Dissertations & Theses: Texto completo. (Publication No. AAT 9235605). 

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