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Ayuda para un líder

Ayuda Para un Líder Musical Despistado

Después de todo el duro trabajo y el sudor que se dedica a la preparación de la música de adoración, puede ser una verdadera carga cuando la congregación siente que además tiene que cantar. Sabes cómo lian las cosas: por lo general llegan tarde, no pueden mantener el ritmo, y no suenan como los CDs de adoración en vivo, que son mucho más emocionantes. Mira, te entendemos si todo lo que deseas es que la congregación se siente en silencio y observe. Afortunadamente, hemos enumerado algunos de los muchos métodos disponibles para efectivamente callar la congregación.

1. Sube el Volumen
Sube el volumen tan alto que los potenciales adoradores tendrían que gritar para oír sus propias voces. Demasiado volumen no es sólo bueno para dañar los oídos, sino que también puede ser una manera eficaz para intimidar y desorientar a los feligreses. Un volumen bien alto es una herramienta ideal para cualquier líder que quiera liberarse de las incursiones de los feligreses en la adoración.

2. Hazlo complicado
Elige música tan difícil que nadie jamás aspire a cantar. Es especialmente útil usar síncopas difíciles, lo que realmente hará que el adorador potencial se sienta estúpido cuando entre en el ritmo equivocado. Igualmente útil  es elegir canciones que tienen un montón de palabras y cantarlas en tiempos increíblemente rápidos. De hecho, si vas demasiado fuerte y rápido, y las letras de tus canciones son demasiado complejas, estás bien encaminado en dejar tu congregación lejos, muy atrás. Pero espera, hay muchas más herramientas a tu disposición.

3. Canta en registro imposible de alcanzar
Asegúrate de que nadie más puede cantar en el tono de tus canciones! Si algunas personas tratan de cantar, siempre puedes despistarlas inventándote alguna improvisación.

4. Proyecta confusión
Haz que el encargado de proyectar las letras en la pantalla lo haga sin ninguna sincronía con las canciones que se cantan. Si esperas hasta que un par de líneas hayan pasado en la música antes de ponerlos en pantalla, la mayoría de los feligreses se darán por vencidos y no cantarán. Además, no dudes en cantar la estrofa equivocada. Trata de usar letras que no se puedan leer bien y proyecta las palabras en fondos que tengan muy poco contraste. Además, trata de tener luces cerca de las pantallas, para que las palabras sean especialmente difíciles de ver.

5. Cierra los ojos
Imagínate que la congregación ni siquiera existe. Cierra los ojos y actúa como si estuvieras adorando en tu propio armario de oración privada. Hazles creer que tienes una relación especial con Dios que es mucho más profunda y más íntima que la que ellos jamás puedan tener. Una vez que la música comienza, no veas o reconozcas el resto de la iglesia. Realiza movimientos extraños y animados con las manos. Pronto ellos empezarán a sentir como si estuvieran interrumpiendo tu tiempo especial con Dios, y seguramente  esperarán cortésmente  y en silencio hasta que hayas terminado.

6. Conviértelo en emocional
Elige las canciones que mantienen el foco en ti y tus sentimientos. Es especialmente agradable centrarse en las emociones que la mayoría de la gente no podría experimentar al final de una larga semana de trabajo. Elige canciones llenas de sentimientos como: “Señor, hoy te amo totalmente, con todo mi corazón, con la fuerza de mi alma y mente, y nada más en el mundo importa para mí.” Haz todo lo posible para evitar las canciones que hablan de la obra de Dios. Sólo mantén la atención sobre ti mismo y tu espiritualidad victoriosa que nadie puede alcanzar.

7. Déjalos en la oscuridad
Asegúrate de que la plataforma se ilumine como en la Navidad, pero deja el resto de la iglesia en oscuridad total. Esta es otra manera de hacer saber a los demás que sus voces no importan. Además, cuando la congregación está en la oscuridad, pueden ser efectivamente excusados de toda culpa por no cantar, porque nadie puede verlos. Enciende las luces sólo cuando se recoja la ofrenda. Entonces ilumina totalmente la iglesia.

8. No dejes espacio para que la congregación cante
Usa un montón de música de fondo que compita con las voces y estimula la constante improvisación instrumental. Dile al guitarrista o al saxofonista que toquen melodías constantemente por encima de todo lo demás. No dejes ningún espacio sin rellenar. La clave aquí es ser tan desordenado que el aspirante a adorador sienta que es mejor sentarse y ver cómo ejecutas tu “ministerio.”

Si realmente quieres que tu congregación cante, estas sugerencias no son para ti. Tal vez podrías intentar hacer lo contrario; los resultados podrían ser de tu agrado.

John Andrew Schreiner (original ingles http://www.worshipleader.com/articles/189/help-for-the-misguided-leader)

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